Sufrir el ostracismo de la libertad,
no es solo es estar tras una reja,
si al pensar te lo censuran, te lo callan,
de que vale la vida, cuando otros hablan por vos.
El hombre es libre, cuando piensa,
más aun cuando su palabra expresa,
cuando callan su pluma o su palabra,
pasa como nave sin rumbo por la vida.
Hoy cuando veo iluminados,
que se creen los dueños de conciencias,
podrán matarnos la palabra,
pero nunca morirá la inteligencia.
Supinos los mandantes,
de sus flaquezas vivas,
acuden al tormento físico,
pero los sabios no claudican.
Hoy el mundo está llenos,
de voces calladas y en espera,
de ver un rayo de sol tras de las rejas,
templando su alma volverá en luz.
Desde Sudáfrica el brillante Mandela,
su larga lucha, no fue en vano,
de Venezuela se espera por Leopoldo,
y de cientos inocentes tras la reja,
por su esposa conocemos mucho,
de ese patriota que espera libertad.
Ya caerán los infames corruptos,
que han hambreado a su pueblo,
y pagaran sus culpas los traidores,
que a Venezuela hicieron padecer.
Hablan de la patria grande,
escudándose en el libertador,
y aquel humilde general que blandió sable,
por la libertad de la Venezuela, por nacer,
se sentiría, indigno de vivir.
Hermanos Venezolanos,
desde el sur del continente yo te escribo,
para acercarte un manto de cariño,
seré feliz cuando tu patria sea libre,
y en su pueblo reine la paz.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
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