martes, 24 de septiembre de 2019

INFANCIAS POSTERGADAS

Infancia arrebatada,
al doblar una esquina,
donde los legos moran,
y venden ilusiones.

Infancia arrebatada,
que se funde en la bruma,
de una calle solitaria,
que no llega a ningún lado.

Infancia arrebatada,
al tambor de la infamia,
donde el hombre pervive,
a través de los tiempos.

Infancia arrebatada,
donde falta la risa,
del niño inocente,
le han quitado los juegos.

Infancia arrebatada,
cuando el político,
esboza gestos de padre salvador,
y a un niño la infancia le quito.

Infancia arrebatada,
cuando hablan de hambre,
cuando hablan de guerras,
cundo culpan al viejo de su desazón.

Infancia arrebatada,
cuando usan a un niño,
y ponen en su boca,
los reclamos infames.

Infancia arrebatada,
cuando adoctrinas mentes,
tan frescas como el agua,
tan buenas como el pan.

JUAN CARLOS VILLANUEVA 

EL VIENTO DEL INVIERNO HA CESADO


El viento del invierno ha cesado,
los rayos de solo lo han frenado,
de rosas los jardines se han pintado,
el aire se ha vuelto perfumado.

El viento del invierno ha cesado,
la primavera se abre paso sin cesar,
hasta ayer eran brotes tenues,
ya son pétalos que se abren de mañana.

El viento del invierno ha cesado,
ya vuelven en bandada golondrinas,
su gorjeo se hace eco entre los árboles,
sus nidos comienzan a levantarse.

El viento del invierno ha cesado,
el sol ya abraza con sus rayos,
la vida se pinta de colores,
y mis ojos buscando otra mirada.

El viento del invierno ha cesado,
como cesa la lluvia y la tormenta,
el corazón ya tiembla de emociones,
en que labios se posaran mis besos.

El viento del invierno ha cesado,
el pétalo se transforma en rosa,
su perfume diáfano me inunda,
el amor que vuelve en primavera.

JUAN CARLOS VILLANUEVA




lunes, 23 de septiembre de 2019

NADA ES COMO AYER


Nada es como ayer, ni como hoy,
este es el momento es el lugar,
de saber que aún me miras,
con brillos en tus ojos,
con deseo en tu cuerpo.

Nada es como ayer, ni como hoy,
he visto tu alma sola y triste,
y hasta una lagrima se va,
y hasta mi pecho llega,
como rio a la mar.

Nada es como ayer, ni como hoy,
el mañana no lo sé, es en pena,
me lacera el alma, es dolor,
es primavera hiriente,
sin suspiros de amor.

Nada es como ayer, ni como hoy,
cada minuto es tiempo, pasado,
besos que se pierden, suspiros,
el viento que no vuelve,
los besos han partido.

Nada es como ayer, ni como hoy,
ya se me va el amor, miedo,
de no tenerte en mis brazos,
de no sentir tu aroma,
ni el fragor de tu boca.

JUAN CARLOS VILLANUEVA