martes, 8 de enero de 2019

YO Y MI PLUMA


Yo y mi pluma en silencio,
un párrafo blanco y mil ideas,
por mi mente mil cosas,
y un solo amor, mirar mis dedos,
expresando en cada letra versos de amor.

Hay veces que me niego,
al color de una rosa o un clavel,
y otras que las hago brillar,
en una solapa de satén,
ante un cabello largo de mujer.

Otras veces arremeto con mis dedos,
desesperadamente como si fuera la última,
que te escribiera, como si fuera la última,
lagrima para acompañar la despedida,
de ese amor que se va y que no vuelve.

Hay tantas veces, tantos momentos,
que mi pluma se siente cansada,
que ya no queda nada por decir,
y a veces ese deseo, de matar el momento,
me vuelve como llanto de algún viejo amor.

Si cerrara mis ojos, quedaría inconclusa,
hasta la vieja ruta, de aquel perdido amor,
y ya mi pluma triste, se negara a decirte,
que fuiste el motivo, de seguir adelante,
después de aquella angustia que me dejaste al partir.

Yo y mi pluma en silencio,
seguiremos tratando de guardar los momentos,
por si algún día de aquellos, en una madrugada,
así como si nada, volvieras hacia mí,
y al mirar a tus ojos se escapara una lagrima,
tal vez por la alegría de aquel viejo amor.

JUAN CARLOS VILLANUEVA



domingo, 6 de enero de 2019

HAY NOCHES


Hay noches que llegan y es distinta,
alguna son plenas de alegrías,
pero hay noches que vienen con tristezas,
con recuerdos muy malos de ese día.

Hay noches de amor y de pasión,
con estrellas y luna entre los árboles,
esas noches se quedan para siempre,
esas noches perduran con el tiempo.

Hay noches de soledad y de tristezas,
de miedo, de pensamientos huecos,
son esas noches de vacío, de interregno,
esas noches deben durar lo que un suspiro.

Hay noches de alcoholes, y de lágrimas,
donde las sensaciones se hacen carne,
tal vez sea el ayer que las recuerda,
y la bronca se expresa en copa de vinos.

Hay noches de sábanas blancas de testigo,
 donde el techo blanco de una habitación,
me dice que esa noche es de descanso,
que los amores que vagan ya se han ido.

Hay noches, y hay noches,
que extraño las caricias y los besos,
que sueños con cosas imposibles,
que pienso lo distinto que hubiese sido.

Hay noches que me miro en el espejo,
cansado de buscarte en las estrellas,
son esas noches, donde extrañó tu perfume,
esas noches donde no encuentro,
la razón de tu partida.

JUAN CARLOS VILLANUEVA