sábado, 4 de abril de 2020

TIEMPOS DIFÍCILES


Tiempos difíciles para amar,
cuando la tierra tiembla, y las aguas hacen espumas,
tiempos difíciles cuando la luna alumbra teñida de nubes,
cuando el sol brilla sin ganas, casi por obligación,
son tiempos cuando el mundo se hace irrelevante.

Tiempos difíciles, para llorar,
porque las lágrimas son ríos que no llegan al mar,
si hasta las flores pierden el brillo y su perfume,
y ya nada será como ayer, ni tampoco como hoy,
las horas se consumen sin que nos demos cuenta.

Tiempos difíciles para reír,
Y de que poder reírnos, lo que fue vida ayer ya hoy no está,
una peste invisible, se ha llevado el amor,
se ha llevado los ojos, se ha llevado los besos,
y ha secado las lágrimas, de dolor y de vida.

Tiempos difíciles, para querer la vida,
la soledad, la angustia, el miedo,
se han adueñado de los sueños, del mañana,
hasta el futuro es incierto, a cada paso,
mañana y no se mañana, tal vez mañana.

JUAN CARLOS VILLANUEVA

martes, 31 de marzo de 2020

EL MAÑANA


Qué triste es decir mañana, cuando el futuro es incierto,
si el mañana es el hoy y el recuerdo es el ayer,
si me enseñaron amar, cuando no sabré el futuro,
si el beso que he dado hoy, en el futuro es incierto,
ha qué punto hemos llegado, cuando el beso es un peligro.

Los viejos somos más viejos, el corazón es el mismo,
pero los besos se van en una brisa de tiempo,
sin embargo lo que queda como enraizado en el tiempo,
la insolencia de los jóvenes, la sabiduría del viejos,
son nubarrones del cielo, con tenues rayos de sol.

Que triste es decir mañana, cuando el futuro es incierto,
si una rosa se marchita, y un leño pierde sus hojas,
el frio se inundara por arrugas de otro tiempo,
sabremos en el calendario si los claveles resucitan,
y la vida como tal, renacerá con el tiempo.

Tal vez nos falten las caras, de lo que supimos amar,
nos invadirá la pena, la pena del más allá,
las plegarias hacia el cielo, a otro mundo nos llevara,
fue el ayer, que nos ha dejado, el mañana por venir,
no volverán los que quise, solo me queda vivir.

JUAN CARLOS VILLANUEVA