Oh cuánta agua que trae ese rio,
cuantas historias arrastra en su lecho,
hasta amores volcados en sus lecho profundo,
en busca de olvido, en busca del mar.
Ah torrentoso que a tu paso llevas,
hasta algún cadáver de muerte anunciada,
cuando eras arena que el viento soplaba,
hasta que el deshielo te trajo la furia.
En tu paso arrastras todo a tu paso,
con estruendos de una guerra,
hasta que tu cause se llena hasta el límite,
y yo embelesado te miro perdido.
Rio que corres buscando camino,
el mismo que un día ya te vio pasar,
naces con el sol desde una montaña,
y solo te importa llegar a la mar.
Ante tu llegada se alborota vida,
y hasta algunos pueblos se deben cuidar,
es tanta tu fuerza, es tanta la vida,
que todos ya miran tu alegre pasar.
Son muchas las curvas que lleva tu cauce,
en cada envestida te cargas arbustos,
hasta que atascados en algún lugar,
tu cauce desborda y llega a matar.
Rio que bajas de la sierra madre,
que eras manto blanco en el cielo azul,
hoy tu color se ha puesto marrón,
de la arena que arrastras junto a la mar.
JUAN CARLOS VILLANUEVA