martes, 3 de abril de 2018

Y ERA EN OTOÑO


Pega el viento del otoño en mi rostro,
torbellinos de polvo, me ciegan de momentos,
fresco viento, que malversas mis cabellos,
hojas mustias que vuelan sin destino.

Cada momento pasa sin amor, en soledad,
es momento de recuerdos pasados,
mirar el parque sin mirarlos,
buscar los besos que han partido.

Las ramas estériles han quedado,
ya muchas crujen sin sentido,
han perdido las hojas, están tristes,
algunas ya sin sabia se desploman.

El amor ya no está, ya se ha marchado,
debajo de aquel árbol lo he sentido,
un corazón un nombre esta tallado,
para mi corazón basta mirarlo.

Ya volverá algún día en primavera,
con los nuevos perfumes de la flores,
ella se ha ido en el otoño,
esperando volver en primavera.

Una gota de lluvia se hace lágrima,
será por miedo del olvido, o la distancia,
oh mariposa que has partido,
mi corazón sufre no verte, ni tocarte.

Y mientras tanto el parque muerto,
me hace desear tus brazos y tus besos,
mira tu corazón tallado en la corteza,
quiero tenerte para siempre, aquí a mi lado.

Otoño que dueles, viento que me susurra,
cuanto sufrir por la partida, de tus hojas de tus flores,
y yo por mi amor desesperado, y en silencio,
esperando la aroma de tus besos.

JUAN CARLOS VILLANUEVA

UNA FURIA LOCA


Una furia loca en tus labios,
un volcán en erupción palpita,
ya mueve el árbol, tierra madre,
es el amor desenfrenado y loco.

Una furia loca que transforma,
hasta el universo pierde los sentidos,
se vuelve torbellino, las plantas mustias,
todo en el lodo se parece.

Una furia loca que me arrastra,
que mece mis sueños, los contiene,
lo cubre de amor en esa boca,
lo funde en su corazón de almíbar.

JUAN CARLOS VILLANUEVA