Que alegría volver, mirar,
el faro allá lejos que me alumbra,
ya siento los perfumes de mi amada,
sentada en la bita de mi amarre.
A sido un día duro, mucha pesca,
mis huesos lo resumen con dolor,
espera mujer que no se nota,
cuando mi corazón palpita de alegría.
Tus brazos serán los protectores,
mi cuerpo desecho de cansancio,
el día ha sido duro, mas no importa,
si en tu dulce perfume me refresco.
Mañana cuando suene la bocina,
mi barco alejándose ya mar adentro,
recordare tus besos, oh mi amada,
para encarar otro día, entre las olas.
Mirar correr las horas lentamente,
del insensible tiempo que no pasa,
cuando la luz del faro me ilumine,
te buscare en la bita nuevamente.
Así los días pasan, pasan los años,
yo en mi humilde barco de trabajo,
y tu desde la bita, ya parada,
buscando allá a lo lejos mi mirada.
JUAN CARLOS VILLANUEVA