viernes, 14 de abril de 2017

EL EGO DORMIDO

Que mentiras te contaron,
de lo que es la patria,
hubo pasado de valientes,
presente de hipócritas,
de verdades ya muertas,
futuro incierto entre tus manos,
no ocultes tu ignorancia,
contando utopías del pasado,
porque el pasado ya fue,
y hoy la patria como ayer,
te necesita sin mezquindad,
sin mentiras, sin héroes de barro.

Los valientes nos dejaron,
un pasado de gloria,
ganado en campos de batalla,
y una sola idea de libertad,
ellos cumplieron su parte,
sin pensar en el bronce,
nos dejaron los principios,
nos legaron la tierra,
y entregaron su vida.

Hoy un lodo de mentiras,
de acusaciones, de heridas abiertas,
hacen llorar la patria,
no permitamos que por ideas,
perdamos la calma,
la locura de unos pocos,
que abreva en la venganza,
de un demonio sin dueño,
nos lleven a la sangre tantas veces derramada,
el argentino es pacífico,
hasta que suena la carga,
y hay del inocente que se queja,
cuando sus músculos tensan,
lo demostró el pasado,
no despierten el ego dormido,
porque perderemos el futuro soñado.

JUAN CARLOS VILLANUEVA


EL BESO

El beso que te habla,
es aquel que al momento,
te abre el corazón,
a veces con amor,
a veces con dolor,
es expresión del alma,
a través de los cuerpos,
no sabes el momento,
ni tampoco el porqué,
a veces puede ser frió,
como tempano de hielo,
a veces es un fuego,
que quema el corazón,
nacemos con un beso,
de nuestra madre amada,
que marcara la vida,
del incondicional amor,
partiremos del mundo,
con besos de dolor,
no sé si tiene un día,
o quizás una vida,
no tiene explicación,
en el amor se expresa,
también en la partida,
el beso se desea,
como el agua en el cuerpo,
se extraña cuando no está,
se busca equivocado,
a veces con pasión,
hasta encontrar el labio,
que llene nuestra alma,
el beso habrá cumplido,
las metas del amor.

JUAN CARLOS VILLANUEVA



jueves, 13 de abril de 2017

LOS QUE MIRAN IMPÁVIDOS

Los que miran impávidos,
como otros lo logran,
los que un día eran como el,
y hoy gozan de la libertad,
esa libertad que les permite,
servirse del mundo,
tal vez nunca entiendan,
el riesgo que implica ser libres.

Los que miran impávidos,
al obrero trabajando en las alturas,
construyendo un edifico,
no entenderán porque anda,
bien vestido, en un auto,
o sentado en un bar filosofando,
de la vida, del futuro,
cual fue la diferencia,
si de niños jugaban juntos.

Los que miran impávidos,
notan que hasta su forma de hablar,
ya ha cambiado siente curiosidad,
pero ya es tarde,
el tiempo se ha llevado los sueños,
que muchos cumplen,
pero ellos se quedaron en el barro,
donde la ignorancia los engullo,
sin más penas ni glorias.

Los que miran impávidos,
lo que otros han logrado,
sentirán resentimiento y desdichas,
las culpas se lavaran, elucubrando,
y apelaran a las blasfemias sin sentido,
pero nunca pensaran,
que aquel que fue su amigo,
se trepo a lo más alto de la torre,
donde el peligro se cierne cada día,
pero que al final del día,
ha tenido recompensas.

Los que miran impávidos,
no entienden de actitud,
y en muchos casos de moral,
porque la libertad se gana cada día,
cada momento donde el hombre,
juega su destino,
ellos seguirán sin comprender,
que el hacer es para todos,
y la libertad es de quien la quiere.


JUAN CARLOS VILLANUEVA

lunes, 10 de abril de 2017

NO CALLARAN LAS VOCES

No callaran las voces,
ni tampoco el pensamiento,
no habrá ley que se respete,
si el hombre quiere obligar.

Del pensamiento brillante,
saldrán los mejores logros,
del pensamiento mezquino,
nunca saldrá la verdad.

No callaran las voces,
porque la historia se escribe,
por más que quieran callarlas,
la verdad siempre saldrá.

No callaran las voces,
mientras las plumas escriban,
y transmitan pensamiento,
el hombre ignorante pobre,
 se quedara en la mentira.

No callaran las voces,
mientras exista una razón,
el hombre ha nacido libre,
y en libertad morirá.


JUAN CALOS VILLANUEVA

domingo, 9 de abril de 2017

SON IMPERDONABLES TUS OJOS

Son imperdonables tus ojos,
porque en ellos encierras un mundo,
pueden ser un castillo inolvidable,
y también la ciudad de los sueños.

Son imperdonables cuando miras,
cuando brillan como el sol,
o cuando una nube los nubla,
o cuando una gota de lluvia los moja.

Son imperdonables tus ojos,
porque con ellos pintas,
el mundo que yo quiero,
y me dan la paz que necesito.

Esa paz donde todo es color,
donde cada cosa ocupa su lugar,
tiempo para vivir, tiempo para amar,
donde nada es igual y todo es lo mismo.

Son imperdonables tus ojos,
porque todo en mi depende de ellos,
mis ilusiones, mis sueños, mis angustias,
por ellos vivo, por ellos amo.


JUAN CARLOS VILLANUEVA