sábado, 17 de junio de 2017

DE VIDA INSACIABLE

Tu que gritabas a los cuatro vientos,
yo te quiero hombre, yo te quiero mío,
te encontré una noche bajo las estrellas,
en gemidos densos de lujuria eterna,
tu me quieres hombre pintado en un cuadro,
mientras tus deseos cabalgan la noche.

Tu que gritabas a los cuatro viento,
que nadie se acerque al alfa que es mío,
y te contentabas, con perfumes de pieles,
de burdos bellacos de gustos tan agrios,
que al amanecer tapados de alcohol,
dormían sus curdas en algún tugurio,
de los arrabales esperando el sol.

Ya no hay pureza en tu vos de amor,
tu vida ha cambiado desde aquel momento,
donde te jactabas de doncella pura,
hasta convertirte en un pasatiempo,
arrastrando culpas de lo que te hicieron,
mas tú las búscate como un león herido,
por creer que el mundo estaba a tu pies.

JUAN CARLOS VILLANUEVA



PADRE

Tu me enseñaste a volar,
te fuiste sin verme volar,
me enseñaste a mirar,
y no me viste mirar.

Tu me enseñaste a caminar,
no me viste correr,
tu me diste tantas cosas,
y yo no pude agradecer.

Tu me enseñaste a amar,
y no supiste cuanto ame,
me enseñaste a ser hijo,
no conociste mis hijos.

Padre que incomprensible la vida,
hiciste tu obra sin ver los resultados,
hoy es tu día y es mi día,
quisiera contarte muchas cosas,
que tal vez tú la sabes.

Solo te cuento, que cuando partiste,
un día entre lágrimas,
me prometí ser como vos,
no sé si puedo, a veces sí,
a veces no, a veces te quiero a mi lado,
me faltas solo tengo tu recuerdo.

Padre hoy puedo comprender,
lo mucho que me amaste,
sin decírmelo tan solo, en tu mirada,
o en tu suave caricia me diste amor.

Hoy no es un día más,
ni para mí ni para vos,
yo estaré pendiente de ese cielo,
de donde tú me miras,
y serás la estrella que más brilla,
hacia ella van mis besos papa.

JUAN CARLOS VILLANUEVA



TAL VES TU NO SEPAS

Tal vez tu corazón palpite como el mío,
al mirar la luna y las estrellas, la noche,
tal vez tu recuerdes algún beso perdido,
en la glorieta del parque de la vida.

Tal vez me recuerdes como yo te recuerdo,
aferrado a la esperanza de acariciar tus manos,
de contarte los sueños que he tenido,
de buscarte en cada rincón de este cielo desnudo.

Tal vez me quisiste y yo te quise,
o tal vez solo fuimos una nube sin rumbo,
buscando el momento de la tempestad,
un remolino de viento, una gota de lluvia.

Tal vez sea momento de mirarme al espejo,
para ver si te encuentro, hablarte de mis sueños,
contarte mis razones, de caballero errante,
contarte que he llorado por no verte más.

Tal vez tú no entiendas, lo mucho que te siento,
en todas mis canciones en todos mis momentos,
o tal vez tu no sepas lo mucho que te he amado,
o tal vez tu no sepas lo mucho que he llorado.

JUAN CARLOS VILLANUEVA