Será la primavera el preludio,
de un amor, imaginario,
los perfumes de las flores,
la suave brisa de una noche,
el roció de una madrugada,
o será mi mente cargada,
de soledad eterna.
Será la primera quien me traiga,
el gorjeo de las golondrinas,
a mi ventana, y con ellas,
el rumor de un amor de letanía,
o mis ganas de mirar,
el oro de la tierra, como un simple trigal,
o tal vez el suspiro,
de algún beso perdido.
Será la primavera que mi corazón palpita,
que la sangre me bulle como rio,
y mi boca se humedece con la brisa,
y mis ojos en busca de la luna,
tratando de encontrar otra mirada,
o bella primavera que se viene,
como el agua al canto de mi corazón.
JUAN CARLOS VILLANUEVA