viernes, 17 de marzo de 2017

A COMO DE LUGAR

A como de lugar tu dulce boca,
escalare montañas, vadeare ríos,
atravesare campos y espinos,
para sentir la aroma de tus labios.

Hay besos que bajan en cascadas,
de pensamientos sinuosos, retorcidos,
hay otros que son de pensamientos,
y cuando llegan son muy turbulentos.

A como de lugar tu dulce boca,
imaginare momentos, situaciones,
tratare de manejar las emociones,
sentir en cada beso tu pasión.

Al perjuro del amor me he sometido,
a tu boca he dedicado el tiempo,
de pensarla suave y altanera,
a buscar posicionarme de ella.

Salve a este humilde poeta, de tu boca,
de quedar embriagado al dulce néctar,
del carmín de tus labios, no me olvido,
de tus besos celestiales he bebido.

JUAN CARLOS VILLANUEVA


JUVENTUD

Donde estas juventud,
Indomable, intrépida,
egoísta de amores,
irreverente y sagaz.

Quien te robo los sueños,
te sacaron el aula, la maestra,
te condenaron a mirar el piso,
te corto las alas, quien te durmió.

No solo fueron por ti,
se apoderaron del futuro,
te convirtieron en número,
te vendieron un circo lleno de clowns.

Despierta, vuelve,
mira que la vida es tuya,
no seas mochila ni emblema de nadie,
solo se tú, construye tu propio mundo.

Que no maten tus sueños,
ni te callen la vos ni, la pluma,
que tu palabra sea escuchada,
que puedas caminar con tu cabeza erguida.


JUAN CARLOS VILLANUEVA

Y QUE SE YO

Y que se yo, cuando volverán,
las lluvias por los campos,
los patos por los charcos,
o un rayo de sol se cuele entre las nubes.

Y qué sé yo si mañana, escampa,
aparece el sol tras la montaña,
para abrazar tu cuerpo y mi cuerpo,
para calmar el frio de la noche.

Y que se yo, si de tantas promesas,
podre brindarte un pedazo de cielo,
todo depende del escampe,
y de mis ojos y tus ojos.

Y que se yo, lo mucho que te he amado,
si el amor, se mide en tiempo,
y el tiempo del amor,
aún no ha pasado.

Y que se yo, cuando volverán,
las golondrinas para traer el canto,
de otras tierras, y posarlo,
en la ventana.


JUAN CARLOS VILLANUEVA

AMÉRICA

América tierra madre,
de tus nutrientes, el salvaje,
dueño de la tierra,
cultor de sus costumbres,
bravío en el combate,
que regó con su sangre,
cada piedra, hasta el lecho del rió,
donde el conquistador,
perdía su rumbo.

América fuiste conquistada,
o fuiste avasallada,
pobres mis indios,
pobres sus orejas seccionadas a lo bestia,
en nombre del progreso,
de criminal mentira,
se valieron, para ponerle las cadenas,
 para que tanta matanza,
tanta desdicha, tanta lagrima,
para que tanto dolor.

América te mintieron,
en nombre de dios el buen señor,
si cuando el jesuita se volcaba,
a sus espaldas, morían por miles,
del relato de la paz,
a la violencia sin límites,
así es nuestra américa,
hasta estos tiempos,
y seguirán los muertos,
porque la violencia esta enquistada,
en nuestra tierra americana.

JUAN CARLOS VILLANUEVA


miércoles, 15 de marzo de 2017

EL HOMBRE

El hombre se cansa,
de esperar el verde pino,
para llenar sus alforjas de la vida,
el tiempo es tan tirano que hasta la vista se le lleva.

El hombre es casa y pan,
Mujer, en sus deseos en sus sueños,
purretes saltando, como cabros,
voces tiernas diciendo cuanto te quiero.

El hombre es circunstancia,
necesaria y sublime en el amor,
es artífice de su destino,
mas nunca culpable de haber vivido.

El hombre al mirarse en el espejo,
se pregunta mil cosas sin repuestas,
un mudo silencio le responde,
un dolor en el pecho por los recuerdos.

El hombre se ve en cada purrete,
la nostalgia invade el pensamiento,
de las muchas cosas que no hizo,
del sabor amargo por lo perdido.

El hombre es como el reloj del tiempo,
en cada segundo de tiempo,
ya no volverán los viejos tiempos,
ni siquiera serán los mismos tiempos.

El hombre lucha y lucha hasta morir,
aunque se descubra equivocado,
ya lo pasado se ha pasado,
ya nunca sabrá, la verdad sobre su vida.

El hombre ya no será niño ni joven,
ya no mamara un pecho para nutrirse,
ya no sentirá mariposas en su estómago,
solo espera el final mirando el cielo.

JUAN CARLOS VILLANUEVA


lunes, 13 de marzo de 2017

ME INSPIRA BUENOS AIRES

Me inspira Buenos Aires,
la estrella del plata,
sus amplias avenidas,
sus parques con glorietas,
sus calles de adoquines,
sus mujeres bellas.

Me inspira Buenos Aires,
el de las largas noches,
la ciudad que no duerme,
su peatonales, sus plazas,
los teatros los cines,
las librerías que me miran,
y yo miro sus libros,
la vos del canillita,
en cada madrugada.

Me inspira Buenos Aires,
el de la luna llena,
de farolas eternas,
de árboles añosos,
el paseo en mateos,
el rosedal, sus flores,
su perfume de amor.

Me inspira Buenos Aires,
el humo de sus fábricas,
el compadrito de la esquina,
que se le van los ojos,
por la mujer que pasa,
el café, los amigos,
el querubín y su pelota,
el beso de una dama,
el sueño de un poeta,
explicando sus rimas,
te extraño Buenos Aires.

JUAN CARLOS VILLANUEVA

domingo, 12 de marzo de 2017

UN AMOR A LO LEJOS

A través del océano,
me imagino tus ojos,
una gaviota errante,
se mece allá a lo lejos,
es impersonal la vida,
cuando una sonrisa,
se vuelca en una palabra,
y un beso imaginario,
es el destino.

A través del océano,
miro tu foto reflejada,
imagino tus cabellos,
marcando el rumbo,
del amor, la pasión,
furiosa encrespada,
una tormenta perfecta,
que quiero vivir.
A través del océano,
mire tu vida, hasta saciarme,
escribí tu nombre en la arena,
lo rodee de un corazón,
y una flecha de cristal de sal,
partió mi vida.


JUAN CARLOS VILLANUEVA