A como de lugar tu dulce boca,
escalare montañas, vadeare ríos,
atravesare campos y espinos,
para sentir la aroma de tus labios.
Hay besos que bajan en cascadas,
de pensamientos sinuosos, retorcidos,
hay otros que son de pensamientos,
y cuando llegan son muy turbulentos.
A como de lugar tu dulce boca,
imaginare momentos, situaciones,
tratare de manejar las emociones,
sentir en cada beso tu pasión.
Al perjuro del amor me he sometido,
a tu boca he dedicado el tiempo,
de pensarla suave y altanera,
a buscar posicionarme de ella.
Salve a este humilde poeta, de tu boca,
de quedar embriagado al dulce néctar,
del carmín de tus labios, no me olvido,
de tus besos celestiales he bebido.
JUAN CARLOS VILLANUEVA