viernes, 12 de mayo de 2017

A MI VIEJO

Ah, viejo que pena la vida,
no haberte visto cuando  eras joven,
no haber mirado lo que tu miraste,
no haber sentido lo que tu sentiste.

Sabes que viejo, dicen,
que me parezco a vos, casi igual,
hasta me pongo con tu foto en el espejo,
y si me parezco, pero tengo una duda,
podre a llegar a ser un poco como vos.

Seré ese hombre respetado,
que me di cuenta de grande, casi tarde,
tendré la paciencia del abuelo, la sabiduría,
la paciencia, de quien piensa que todo vuelve.

Tendré el tiempo para la vida,
ese tiempo que vos, disfrutabas cada momento,
podre reírme de las simples cosas, como tú,
o secar una lagrima ante la impotencia del amor,
que se llevó el tiempo, y te saco las ganas de vivir.

Yo no sé viejo, si puedo,
es mucho tu legado, me supera,
siento que viví junto a alguien superior,
y sabes que me sorprendo a mí mismo diciendo sí,
lástima darme cuenta tarde que no supe sentir, ni mirar.
Viejo te fuiste en silencio,
sin avisar siquiera, o tal vez si,
en tus ojos se notaba el cansancio,
el tiempo había pasado y un día cualquiera,
decidiste partir en busca del amor de tu vida.

También la extraño viejo, y ahora más que nunca,
eras tú y ella, y ahora me doy cuenta viejo que ya no están,
y que nunca hubo nada más importante en mi vida que ustedes,
hoy miro el cielo, busco la estrella que más brille, ahí está mi viejo.

JUAN CARLOS VILLANUEVA


MOMENTOS

No sé si aún me recuerdas,
o si aún recuerdas esos pasos,
que volteaban tu mirada,
despertaban tu curiosidad,
hasta detener tus pasos,
en una esquina mirar una revista,
mirar sin mirar, o mirarme a mí.

No sé si aún recuerdas,
mis grandes ojos vivos,
recorriendo tu cuerpo,
tan lleno de deseos,
de llegar a tus labios,
de refugiarme en tu brazos,
perdona si te hago llorar,
con los recuerdos,
es que todo pudo ser y no fue.

De pronto un día todo se hace vivo,
y necesito contarlo,
aunque sea al viento,
tal vez sea el vehículo,
que te haga recordar,
que un día muy lejano,
unos ojos te miraron,
y en esos ojos había amor.


JUAN CARLOS VILLANUEVA

jueves, 11 de mayo de 2017

MUJER

He buscado por el mundo,
un lugar donde sentir,
la hermosa maravilla,
de un perfume de mujer,
de la bella más etérea,
he notado diferencias,
todas tienen un perfume,
mas ninguna es igual,
una cosa las distingue,
y es saber enamorar.

Ya no es cuestión de belleza,
ni de labios de carmín,
ni de ojos color cielo,
ni de color esperanza,
de su piel brotan aromas,
con encimas de poder,
atrapan los corazones,
para nunca más soltar,
lo incorporan a su mundo,
como algo natural.

Mujer que naces al mundo,
para sembrar el amor,
de tu vientre nace vida,
de tus brazos contención,
de tu piel ya los perfumes,
que inundan mi corazón.

JUAN CARLOS VILLANUEVA