sábado, 3 de junio de 2017

VIENTO

Viento que soplas,
llevándote vidas trayendo recuerdos,
hojarasca del árbol sin destino,
buscando un surco para apagar tu vida.

Cuantos suspiros,
abrazaran mi cuerpo,
de inocua manera se llevaran los besos,
de un parque ficticio son sus dueños.

En cada remolino,
viajan nubes, como pasajeras sin destino,
al mar se pierden tras las olas, a lo lejos,
tal vez en el mas allá esta su destino.

Cada nube de polvo,
borra huellas, empuja cardos en la alambra,
de raíces han sido desplazados, a perecer,
sin la sabia que es su sangre de sus tallos.

Viento que soplas,
agitando quien sabe que presagios,
te llevaras maldades de la vida,
también en cada ráfaga el amor.

JUAN CARLOS VILLANUEVA


VENEZUELA

Si Venezuela tierra amada,
hoy el tirano te avasalla,
a que locura habrá llegado,
para matar los hijos de la patria.

Eran niños con sueños, simples niños,
ante el mundo que te mira,
entre el estruendo de las bombas,
de un violín surge tu música.

Oh patria de Bolívar que te han hecho,
en nombre de una patria grande,
la muerte se ha instalado,
por tus calles y avenidas.

Invocando el tirano tus creencias,
cuantas mentiras han puesto en tu legado,
que hoy ya serias asesino,
de tu cadáver se aferraron,
para matar a niños inocentes,
para esquilmar al pueblo,
llevarlo al paroxismo del hambre.

Si Venezuela tierra amada,
ya te hizo carne el contar tus muertos,
 de la fuerza de tu pueblo bien amado,
la libertad resurgirá con fuerza,
y pagaran sus culpas los cobardes,
aunque los muertos ya no vuelvan,
su karma volverá por Venezuela.


JUAN CARLOS VILLANUEVA

PINTANDO EL CIELO

En mi cielo nubes transparentes,
como un percal blanco en tu cuerpo,
puedo pintar el cielo con mis dedos,
como acariciar tu cuerpo entre las nubes,
ya mi mirada estalla como un rayo.

Temblorosas mis manos te recorren,
entre las nubes blancas reconocen,
tu cuerpo perfecto, inmaculado,
eres mía mujer, solo mía.

Estas en mi pincel entre mis dedos,
voy a pintarte ante el desnudo cielo,
como llegaste al mundo y a mi vida,
tus ojos serán luz en el desierto.

Tu cuerpo será oasis, abrevare,
mis deseos en tus carnes pálidas,
hasta llegar a tu deseada boca,
para humedecer mis labios.

Tal vez una suave pincelada,
quedará en mi corazón guardada,
donde cada nube me recuerde,
las formas de tu carne y tus besos.

Quiero seguirte pintando,
eternamente y que nunca me falte el cielo,
ni tu cuerpo para inspirar mis sueños,
para amarte.

JUAN CARLOS VILLANUEVA


lunes, 29 de mayo de 2017

MIS LETRAS

Hoy quiero que mis letras,
sean luz en tus ojos,
que te muestren la huella,
para llegar donde tú quieras.

Hoy quiero que mis letras,
sean canción en tus oídos,
para que escuches la música,
con un sueño de amor.

Hoy quiero que mis letras,
sean un puente en tu vida,
que al andar el camino,
tu encuentres el amor.

Hoy quiero que mis letras,
se hagan carne en tu piel,
porque tal vez mañana,
extrañes mis palabras.

Hoy quiero que mis letras,
te abrasen como un sol,
que sepas que el estío,
es sinónimo de amor.

Hoy quiero que mis letras,
hagan volar tus sueños,
te sientas mariposa,
en el mejor percal.

Hoy quiero que mis letras,
al final de este día,
se queden en tu mente,
como el más grande amor.

JUAN CARLOS VILLANUEVA


domingo, 28 de mayo de 2017

QUIERO VOLAR

Quiero volar, volar, volar
sentirme un pañuelo en el viento,
una pluma en cielo, para escribir en una nube,
mil cartas de amor, con mil deseos,
contarte lo mucho que te quiero,
hacerte conocer de mi tristeza,
en cada atardecer,
cuando el ultimo rayo de sol,
se esconde en la montaña,
donde tu y yo hemos escrito tantas piedras,
con corazones partidos por la flecha,
de un amor intenso,
a veces frágil por el tiempo,
donde una lagrima lastimera,
se abre paso en las mejillas.

Quiero volar, volar, volar,
pasar entre las nubes,
llegar a alguna estrella,
la que más brille, como tus ojos,
contarte que más que un sueño,
mi corazón aun palpita con tu nombre,
que mis suspiros ya no son suspiros,
son besos que parten de mi boca,
buscándote desesperados,
quiero volver a tu lado,
sentir el calor de tu piel,
tus suaves manos,
tu mirada profunda,
tus cabellos de trigo,
y de tu boca un te quiero, amada mía.

JUAN CARLOS VILLANUEVA