miércoles, 29 de noviembre de 2017

ARGENTINA HERIDA

Arde la herida del pueblo embravecido,
ante el insulto del político corrupto,
su ya presencia irrita a la memoria,
cual de falaz ha sido su mentira.

No hay argumentos al atropello,
a la memoria de un pueblo dolido,
de que justicia nos hablan abyecta,
en el cuero del que es honesto.

Arde la herida de la traición malsana,
cuando la mentira es moneda de cambio,
y unos cobardes con togas de jueces,
se creen honorables de dudosa estirpe.

Si es la democracia el orden, la vida,
porque la degradan con falsas promesas,
no será la hora que el pueblo levante,
y limpie la basura de mentes dormidas.

No hay instituciones todo es arrebato,
buscan por sus fueros aves de rapiñas,
el pueblo masculla su bronca enquistada,
sueña con su patria, sueña con su vida.

Ya no cabe la justicia es lenta, anquilosada,
las leyes padecen guardadas en cajones,
y hombres que dicen ser jueces,
aunque la justicia se encuentre perdida.

Salve mi Argentina, de sus propios hijos,
que nunca supieron cuidarte ni amarte,
porque la banderas está en sus bolsillos,
y ya nada importa todos son bandidos.

JUAN CARLOS VILLANUEVA


HABLAN LAS FLORES

Hablan las flores, a sus tallos mustios,
piden por su fuerza para dar amor,
y ya debilitado le contesta,
besa lo que puedas y no pidas perdón.

Hablan las flores, mojadas de roció,
son lágrimas de angustia,
por el amor que se aproxima a su capullo,
tómame entre tus manos, imprégnate de mí.

Hablan las flores, cuando el frio arrecia,
las miro tristes sin amor, en silencio,
ha llegado su muerte,
ha llegado el adiós, hasta el próximo amor.

JUAN CARLOS VILLANUEVA


CUANDO LOS AÑOS PASAN

Cuando los años pasan, el cansancio se hace carne,
de tanto trajinar la piel se me hace arruga,
ya se acaban las ganas de la vida florida,
a la mujer la veo tan solo recordando el ayer.

A mi lado se apuran, cuando miro dormido,
hasta las dudas caven de mi sueño sereno,
yo los miro paciente cuando vienen y van,
ya llegara el momento de nuestra soledad.

Solo entonces sabrás, que ha llegado el momento,
de recordar lugares, de lo que pudo ser y no fue,
de vientos que soplaron con olor de la mar,
alguna estrella que brillaba hasta perderse.

Y rota la memoria tenías que morir.


JUAN CARLOS VILLANUEVA 

QUISIERA CONTARTE

Quisiera contarte, que ya mis lágrimas secas por el viento.
se han pegado a mi piel, para no abandonarme.

Sé que me quisiste y yo también te he querido seguramente,
el viento se ha llevado los besos, pero me he guardado tus ojos.

Y en esos ojos míos, está pintado el cielo, que nos cubrió este día,
a si pudiera contarte lo que siento, lo mucho que te amado.

Un día como este acaricie tu pelo, me refleje en tus ojos,
y navegue en ellos en un desierto de olas de color verde mar.

Quisiera contarte, que es difícil amarte después de este día,
porque tal vez fue único, y el amor que sentimos ya no será igual.

Porque el tiempo se lleva los momentos únicos solo quedan recuerdos,
pero nada será igual, nada se repite solo imaginamos momentos iguales.


JUAN CARLOS VILLANUEVA 

lunes, 27 de noviembre de 2017

AMOR DESESPERADO

Decirte que la noche esta oscura y silenciosa,
que tenues murmullos son la vida del bosque,

Que el viento de la noche se lleva los recuerdos,
que tus besos se pierden lentamente en la inmensa sombra.

Decirte que te quise, más allá de esta noche lóbrega,
donde no hay un castillo ni lobos hambrientos,

Donde solo hay fuego pero no es el infierno,
es mi pecho encendido de lujuria, que me quema.

Pensar que no estas a mi lado, solo tengo tu recuerdo,
que la noche se hace larga, interminable y triste,

Que no hay estrella que me mire, ni la luz que me alumbre,
ni una mano se posa en mi pecho para calmar mi arritmia,

Que importan las estrellas la luna, ni la oscuridad que envuelve,
si mi amor no ha sido capaz de retenerte a mi lado y tú has partido,

Te quisiera a mi lado para apagar mi fuego, para intentar,
llegar a tus besos, a tu cuerpo, llegar donde solo yo he llegado.

La misma noche que sobre la pradera húmeda voló la fantasía,
Y fuimos uno solo para beber nuestra respiración echa agua,

Salobre como el mar, con olas de pasión tormenta de cuerpos,
sin pensar el mañana, sin pensar en después solo pensando amor.


JUAN CARLOS VILLANUEVA 

QUIERO ESCRIBIRTE

Quiero escribirte, aunque las letras sean palabras muertas,
una tarde con sol que se deja llevar por nubes oscuras,
ya nadie sabrá de tu tristeza, solo un rio de lágrimas serás,
y al correr por tus mejillas, buscaran el ancho mar.

Quiero escribirte, si hasta ayer hablamos de amor,
hoy tal vez el amor ya se ha perdido en los caminos del tiempo,
tal vez un viento lo ha llevado a algún arcón de los recuerdos,
empecemos este dialogo de nuevo, yo te quería y tú me amabas.

Quiero escribirte, de testigos las estrellas que a lo lejos tiritaban,
no sé si de frio, o de la presencia del amor, de a ratos se escondían,
y de a ratos brillaban, con inusitada violencia festejaban,
tal vez el amor, hasta mojarse en nuestros cuerpos exhaustos.

Quiero escribirte,  estoy aprisionado en tus brazos,
aun siento la humedad de tus labios en mi boca,
el dulce néctar, de tu cuerpo en mi sabanas, pero quiero escribirte,
dejar en un papel impreso, lo que no supe decirte.

Quiero escribirte decirte que te amo, mas allá de la noche,
que te amo en las estrellas la luna y el sol, que me cobija,
que hasta el aire que respiro me lleva a ti para abrazar tu cuerpo,
y me cuesta esperar el mañana, porque no veo un mañana sin ti.


JUAN CARLOS VILLANUEVA