Donde marcha el mundo cuando duermo,
cuando mis brazos me abrazan al descanso,
de un día trajinado, se hace noche,
la luna las estrellas son mis sueños.
Se ha muerto el ayer ya es recuerdo,
y mañana cuando mis ojos se abran,
un pétalo de rosa en mi jardín,
un trinar de golondrina en mi ventana.
El dormitar me azota en el pasado,
del mañana de ayer bajo la lluvia,
de algún trueno fugaz a mis oídos,
pequeñas gotas se acumulan.
La tarde fue un rayo de sol entre las nubes,
intermitente como besos escondidos,
halla donde las razones son impropias,
de sigilosas miradas traicioneras.
La madrugada avanza entre delirios,
de recuerdos de ayer, algunos nítidos,
de a ratos el mundo se detiene,
ya mi sueño se ha mudado.
Esperando el mañana me he dormido,
seguro mis negras golondrinas,
me sacaran de mi lecho de sonámbulo,
y el perfume de los cirios será mi aire.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
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