viernes, 24 de marzo de 2017

DIALOGUEMOS

Dialoguemos sobre el amor, que se siente en el pecho, más allá de una mirada, más allá de tus ojos color tiempo.

Que te ha llevado hasta mis brazos, será el sueño de una noche,
o es sueño de una vida, mágica como una estrella cruzando el firmamento.

Dime tu si en el carmín de tus labios, se esconde el deseo, y la pasión,
si por un instante pensaste que has encontrado al hombre enamorado.

No me hables de dolores ni de penas, porque el gozo de la vida está entre tú y yo.

Serenamente me has tomado entre tus manos y me has llevado hasta tus besos, dulce mujer me has embriagado, hasta poder escapar de tu hechizo.

Miro ya la luna, perdiéndose a través de la montaña, lentamente sin pausa
y el roció como testigo mudo, que más rato se evaporara en silencio.

Tu boca le habla, a mi aturdido cuerpo, que ha comido del fruto prohibido,
y ha dejado mi cuerpo saciado, y mi corazón gozosos por lo vivido.

Ni la copa del árbol que cobijo esta noche, ni el oro del trigo que rodea,
ni el azul del cielo, ni el serpentino arroyo más abajo me harán olvidar esta noche.

Oh mujer que me hiciste volar, que fui un pañuelo al viento sin rumbo,
que fui agua en tus manos perfumadas, y fui carne en tus brazos.

He dialogado en ti y en mí rudimentariamente hasta aprender amarte,
hasta pedir que nadie me quite este momento, amada mía.

JUAN CARLOS VILLANUEVA



No hay comentarios:

Publicar un comentario